Todo
arranca en lo de Federico, la casa en ruinas, faltaba poco para que se mude,
una silla adornaba el living vació, como esperando a algún invitado tan
misterioso que no necesite nada mas que una silla y un espacio grande para sus
pensamientos.
La idea era
ir al cine, todo arranco bien, tire la idea de llamar a nuestro dealer para
pegar acido, una película en 3D y en acido, que puede salir mal?, tantas cosas
en realidad.
El tren
arranco, nos bajamos en la estación siguiente, encontramos a nuestro dealer,
nos dio las sustancias y tomamos otro tren camino a Belgrano.
En el viaje
vimos a un grupo de personas fumando algo que parecía ser marihuana, lo tiraron
al suelo y se bajaron. Como drogadictos que somos, fuimos a buscarlo e intentar
fumarlo. Era tabaco. Nos mintieron en nuestras caras, tendríamos que
apuñalarlos en la cara y violarlos por ese nuevo agujero de moda.
El tren
nunca llego a destino, el acido ya estaba en nuestra boca cuando seguimos la estación
de largo, un nuevo plan.
La noche de
San Telmo nos esperaba.
Caminamos
por todo retiro, yo estaba perdido, lo seguía a Fede, el tenia el conocimiento,
cuando cruzamos la plaza, el ya se estaba riendo, a mi no me pego nada.
No se por
que, pero terminamos en una caravana de Nueva Chicago rodeados de policías
motorizados buscando algo para sangrar sus bastones.
Más bizarro
todavía, terminamos en Puerto Madero, buscando ese café concheto que todos
hablan.
Caminando
el agua se volvió gelatina, fragtales coloridos y aterrorizantes, una nueva
gama de colores. En resumen, estaba mega drogado.
Llegamos al
café ese concheto y nos atiende un morocho, zarpado en homosexual, mientras nos
atendía parecía que bailaba algún ritual homo erótico intentando ver si se podía
violar a alguno en el baño con otros 20 marineros que llegaron de puerto rico.
Pedimos el café
y bajamos al baño, las paredes se volvieron gelatina, mi mente se estaba
derritiendo, esto pego y pego muy fuerte.
Subimos después
de mojarnos las caras y entrar en razonamiento de que, ya fue, Brain Mash. Caminábamos
por puerta madero tomando café y viendo la belleza de la ciudad en llamas, nos
sentamos en unos banquitos y contemplamos la oportunidad de derrumbar edificios
con esas maquinarias pesadas que tienen para ocupar espacio.
Missing
Scene
Entramos en
un quiosco a comprar a cigarros.
Missing
Scene.
Viejo
Aterrado
Missing
Scene
Sentados en
un bar de San Telmo, vimos una banda de Jazz, el batero era parecido a Messi, tenía
una batería diminuta, ya fue, quedo, Minimal Messi.
La banda
tocaba un tema de Jazz a más no poder, o eso era lo que imaginaba, ahí la cosa
pego con fuerza, con fuego, como una mano manoseando tu cerebro.
Salimos a
la calle a buscar algo, las calles ya no tenían nombres, las personas ya no tenían
cara. Nos invitaban a fiestas por todos lados, me senté con Mafalda un rato a
calmar mi cuerpo, se sentía como atrapado en una morsa, mis músculos estaban
listo para derrumbar paredes.
Caímos en
el infierno comunista, Rey Castro. Ahí todo se volvió oscuro, música de mierda,
y fragmentos de Federico con tragos en la mano, alguien me reconoció, una novia
de un amigo, me acople al grupo de 6 mujeres, una me invito a bailar. No podía
ni moverme.
Entramos a
la pista de baile, bailamos toda la noche, desde el piso de arriba me tiraban
vino, me escupían o me meaban, ya fue, era un dios de oro y tenía a una mujer apretándome las caderas.
Subo a
buscar a Federico y encuentro un mar de gente oscura y sin onda, todos payasos
de la moda, soldados sin honor, ni gusto, parias en un mundo pequeño.
Lo veo metiéndose
en un baño con una furia aterradora, lo sigo. Entro golpeando la puerta, se da
vuelta, pone sus manos en la cabeza y me dice: - Chabon!!! No no no, chabon!!! No
no no.
Mi
respuesta: - Para!!! Buena onda!!! Chabon!!! Paaaaaaaaaaaa!!!!
Federico
salio del baño casi volando, me moje la cara, sabia lo que tenia que hacer, nos
dijimos todos.
Cada uno
por su lado.
Salgo con
las chicas a dejar a una amiga borracha en su casa, la mina me bardeo por
cuadras, tenia ganas de golpearla, el novio nos abrió la puerta, el novio me
miraba con cara de macho alfa, quería irme de ahí, cuanto antes, mi vida corría
peligro, la mujer me decía que la próxima presente a mi amigo, el hombre se ponía
nervioso, quería saberlo todo.
Yo quería
saber donde estaba el cuchillo más cercano para matarlos a todos. Mi diosa se
retira y me saca con ella.
Me lleva a
su edificio, me pregunta si quiero subir con la promesa de un café, nublado en
una nube de sexo violento y desenfrenado.
Entramos al
ascensor y no espero, lo detengo y la estampo contra la pared, todo ocurre.
Terminamos,
ella aprieta para que siga y me abraza, yo me quiero ir a la mierda. Pienso en
mi estado de acido, no me salen palabras, ni pensamientos, el ascensor se
detiene, ella abre la puerta y actuó.
La empujo,
cierro la puerta y aprieto el botón de bajar, ella me grita algo, yo grito: -
TRIPPIN MY BALLS OFF!.
Bajo
violento por la adrenalina de todo lo
que paso, me tiro enfrente del primer taxi que pasa y me meto gritando: LLEVAME
A RETIRO, YA!!!
Le tiro un
puñado de billetes y bajo del taxi a tomar un café, tengo que calmarme, a todo esto ni se que
hora es, ni me molesto en ver el reloj, no tengo tiempo, el tiempo es ahora y
tengo que bajar.
Me meto en
un café a tomar un café y medialunas, me trae agua en un jarrito, intento
volcarlo en un vaso y fallo miserablemente, todo sobre la mesa, el flaco me
mira, yo lo mire con cara de no puedo, el flaco se asusta, sabe que no estoy ebrio,
sabe que no tengo alma, se va antes de que mi ira de vuelta esa mesa y le clave
algún vaso roto en la garganta.
Me metí en
un tren con cara de malo onda, no me digan nada o los tiro del tren o me tiran
ustedes.
Llego a
destino, ahora tengo que tomar un colectivo, todavía veo todo para el orto, y
no tengo monedas.
Missing
Scene.
Estoy en un
remis, camino a mi casa, me bajo a un par de cuadras a los chinos, me meto a
comprar algo, los chinos se ven como plastilina que me vienen a atacar con
precios y etiquetas a algo mejor, escapo, tirando confites y fideos rápidamente,
llego a mi casa con la leyenda de que tengo sueño.
Me arrastro
a mi cuarto, me encierro, me desnudo y soy un shaman viendo el futuro, en
realidad soy un tipo desnudo y drogado comiendo alfajores.
A todo esto
son las 11 de la mañana, lo llamo a Fede para saber si esta vivo, que no esta
degollado en algún pozo o en un barco camino a Rusia con alguna banda de Polka que
encontró en la calle.
Me dice, después
te llamo, no se donde estoy.
Me quedo
mirando el techo y todo se apago.
Game Over.
Mi cerebro
dijo basta y se apago.

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