viernes, 17 de febrero de 2012

Diarios de acido Part !


Todo arranca en lo de Federico, la casa en ruinas, faltaba poco para que se mude, una silla adornaba el living vació, como esperando a algún invitado tan misterioso que no necesite nada mas que una silla y un espacio grande para sus pensamientos.
La idea era ir al cine, todo arranco bien, tire la idea de llamar a nuestro dealer para pegar acido, una película en 3D y en acido, que puede salir mal?, tantas cosas en realidad.

El tren arranco, nos bajamos en la estación siguiente, encontramos a nuestro dealer, nos dio las sustancias y tomamos otro tren camino a Belgrano.
En el viaje vimos a un grupo de personas fumando algo que parecía ser marihuana, lo tiraron al suelo y se bajaron. Como drogadictos que somos, fuimos a buscarlo e intentar fumarlo. Era tabaco. Nos mintieron en nuestras caras, tendríamos que apuñalarlos en la cara y violarlos por ese nuevo agujero de moda.

El tren nunca llego a destino, el acido ya estaba en nuestra boca cuando seguimos la estación de largo, un nuevo plan.

La noche de San Telmo nos esperaba.

Caminamos por todo retiro, yo estaba perdido, lo seguía a Fede, el tenia el conocimiento, cuando cruzamos la plaza, el ya se estaba riendo, a mi no me pego nada.
No se por que, pero terminamos en una caravana de Nueva Chicago rodeados de policías motorizados buscando algo para sangrar sus bastones.

Más bizarro todavía, terminamos en Puerto Madero, buscando ese café concheto que todos hablan.

Caminando el agua se volvió gelatina, fragtales coloridos y aterrorizantes, una nueva gama de colores. En resumen, estaba mega drogado.

Llegamos al café ese concheto y nos atiende un morocho, zarpado en homosexual, mientras nos atendía parecía que bailaba algún ritual homo erótico intentando ver si se podía violar a alguno en el baño con otros 20 marineros que llegaron de puerto rico.

Pedimos el café y bajamos al baño, las paredes se volvieron gelatina, mi mente se estaba derritiendo, esto pego y pego muy fuerte.

Subimos después de mojarnos las caras y entrar en razonamiento de que, ya fue, Brain Mash. Caminábamos por puerta madero tomando café y viendo la belleza de la ciudad en llamas, nos sentamos en unos banquitos y contemplamos la oportunidad de derrumbar edificios con esas maquinarias pesadas que tienen para ocupar espacio.

Missing Scene

Entramos en un quiosco a comprar a cigarros.

Missing Scene.

Viejo Aterrado

Missing Scene

Sentados en un bar de San Telmo, vimos una banda de Jazz, el batero era parecido a Messi, tenía una batería diminuta, ya fue, quedo, Minimal Messi.
La banda tocaba un tema de Jazz a más no poder, o eso era lo que imaginaba, ahí la cosa pego con fuerza, con fuego, como una mano manoseando tu cerebro.

Salimos a la calle a buscar algo, las calles ya no tenían nombres, las personas ya no tenían cara. Nos invitaban a fiestas por todos lados, me senté con Mafalda un rato a calmar mi cuerpo, se sentía como atrapado en una morsa, mis músculos estaban listo para derrumbar paredes.

Caímos en el infierno comunista, Rey Castro. Ahí todo se volvió oscuro, música de mierda, y fragmentos de Federico con tragos en la mano, alguien me reconoció, una novia de un amigo, me acople al grupo de 6 mujeres, una me invito a bailar. No podía ni moverme.

Entramos a la pista de baile, bailamos toda la noche, desde el piso de arriba me tiraban vino, me escupían o me meaban, ya fue, era un dios de oro y  tenía a una mujer apretándome las caderas.

Subo a buscar a Federico y encuentro un mar de gente oscura y sin onda, todos payasos de la moda, soldados sin honor, ni gusto, parias en un mundo pequeño.

Lo veo metiéndose en un baño con una furia aterradora, lo sigo. Entro golpeando la puerta, se da vuelta, pone sus manos en la cabeza y me dice: - Chabon!!! No no no, chabon!!! No no no.

Mi respuesta: - Para!!! Buena onda!!! Chabon!!! Paaaaaaaaaaaa!!!!

Federico salio del baño casi volando, me moje la cara, sabia lo que tenia que hacer, nos dijimos todos.

Cada uno por su lado.


Salgo con las chicas a dejar a una amiga borracha en su casa, la mina me bardeo por cuadras, tenia ganas de golpearla, el novio nos abrió la puerta, el novio me miraba con cara de macho alfa, quería irme de ahí, cuanto antes, mi vida corría peligro, la mujer me decía que la próxima presente a mi amigo, el hombre se ponía nervioso, quería saberlo todo.

Yo quería saber donde estaba el cuchillo más cercano para matarlos a todos. Mi diosa se retira y me saca con ella.

Me lleva a su edificio, me pregunta si quiero subir con la promesa de un café, nublado en una nube de sexo violento y desenfrenado.

Entramos al ascensor y no espero, lo detengo y la estampo contra la pared, todo ocurre.

Terminamos, ella aprieta para que siga y me abraza, yo me quiero ir a la mierda. Pienso en mi estado de acido, no me salen palabras, ni pensamientos, el ascensor se detiene, ella abre la puerta y actuó.

La empujo, cierro la puerta y aprieto el botón de bajar, ella me grita algo, yo grito: - TRIPPIN MY BALLS OFF!.

Bajo violento por la adrenalina de  todo lo que paso, me tiro enfrente del primer taxi que pasa y me meto gritando: LLEVAME A RETIRO, YA!!!

Le tiro un puñado de billetes y bajo del taxi a tomar un café,  tengo que calmarme, a todo esto ni se que hora es, ni me molesto en ver el reloj, no tengo tiempo, el tiempo es ahora y tengo que bajar.

Me meto en un café a tomar un café y medialunas, me trae agua en un jarrito, intento volcarlo en un vaso y fallo miserablemente, todo sobre la mesa, el flaco me mira, yo lo mire con cara de no puedo, el flaco se asusta, sabe que no estoy ebrio, sabe que no tengo alma, se va antes de que mi ira de vuelta esa mesa y le clave algún vaso roto en la garganta.

Me metí en un tren con cara de malo onda, no me digan nada o los tiro del tren o me tiran ustedes.

Llego a destino, ahora tengo que tomar un colectivo, todavía veo todo para el orto, y no tengo monedas.

Missing Scene.

Estoy en un remis, camino a mi casa, me bajo a un par de cuadras a los chinos, me meto a comprar algo, los chinos se ven como plastilina que me vienen a atacar con precios y etiquetas a algo mejor, escapo, tirando confites y fideos rápidamente, llego a mi casa con la leyenda de que tengo sueño.

Me arrastro a mi cuarto, me encierro, me desnudo y soy un shaman viendo el futuro, en realidad soy un tipo desnudo y drogado comiendo alfajores.

A todo esto son las 11 de la mañana, lo llamo a Fede para saber si esta vivo, que no esta degollado en algún pozo o en un barco camino a Rusia con alguna banda de Polka que encontró en la calle.

Me dice, después te llamo, no se donde estoy.

Me quedo mirando el techo y todo se apago.

Game Over.


Mi cerebro dijo basta y se apago.

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