Caminando
por la calle me encontré con una forma conocida.
Un aspecto decorado
por años pasados.
Un amor
infantil se dibujaba en contornos.
Era ella.
Me acerco
para saludarla después de años de no vernos.
Ella voltea
a mirarme y todo se volvió oscuro.
Su rostro
ya no era calido.
Era un mapa
de malas decisiones.
Ella me
dice que por 50 billetes me saca el alma del cuerpo.
Ella no se
acuerda de mí.
Marcas de
peleas en la frente.
Un labio
cortado por una navaja.
El tabique
roto.
Ojeras de
años de abuso.
Saco la
billetera y le digo cuanto es por un abrazo.
Ella me
mira confundida y me dice 20.
No hay comentarios:
Publicar un comentario