martes, 16 de octubre de 2012

Recuerdo la espera, entre esas puertas de cera.

Si no nos destruimos, nunca seremos completos, el ser humano tiene que sufrir para estar completo.
Tenemos que reprimir nuestros deseos, convirtiendolos en dolores, convirtiendo nuestra frustracion en dolor a otras personas.
Alejando a todas las personas que nos quieren, para que no vean nuestro dolor, pero lo mas triste es que necesitamos a esas personas con nosotros.
Decir cosas por la mitad es nuestro trabajo, siempre callando la verdad, mostrando una pared de cemento, de calaveras y señales de que no soportamos intromision en ese lugar sagrado.
Pero queremos mas que nunca que esa X persona rompa la barrera y entre a desordenarla a su gusto.
Pero no podemos, ¿por que no podemos decir lo que sentimos?
Por miedo a la negacion, a la burla, al fracaso.
El ser humano se cree perfecto, pero no lo se, es imperfecto, por eso creamos a un dios y a un demonio.
Para culpar nuestras desgracias y acreditar nuestros logros.
Nunca decimos que fue nuestra propia fuerza lo que logro, siempre es alguien mas.
Nos desnutrimos con el dolor y la penuria.
Lloramos lagrimas de tristeza y duele tanto que parece que lloramos sangre.
Un cuarto vacio, un celular sin mensajes nuevos ni llamadas, es cosa comun en nuestra vida.
Y cuando digo vacia, es sin esa X persona.
Nos pasamos el dia pensando si se acuerda de nosotros, o si dice tu nombre, aunque sea por error.
¿Por que?, por que no hay peor muerte que el olvido y no podemos ser olvidados.
Por que toda nuestra lucha es en vano.

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