martes, 16 de octubre de 2012

Te enseñare tus sueños en un puñado de polvo

1



Parece que fuera ayer cuando manejaba ese automóvil, un Cadillac negro modelo Eldorado, era un día de lluvia y de pronto todo se vuelve confuso.

No recuerdo ni importa como llegue a este hermoso campo, no recuerdo nada ni quiero recordarlo la verdad, todo es tan hermoso en este campo. Tengo agua cristalina para tomar y bañarme, tengo el calor de los árboles, tengo comida de la tierra y a mi hermosa familia a mi lado.

Una casa que construí con mis manos, acá somos felices, no hay problemas de dinero por que no tengo, no hay enfermedades por que el clima siempre es calido.

Mi hermosa mujer siempre sonríe a mi lado y mis hijos juegan con mi barba todos los días.
No puedo esperar una vida mejor, por que ya esta aquí.

Un día el clima se volvió oscuro y frío. Tuve que agarrar mi hacha para cortar leña. Camino por el sendero y me doy cuenta de algo. Nunca tuve que meterme en el bosque de noche. Tuve miedo, pero mi familia tiene frío. Respiro profundo y camino por el bosque, buscando algún árbol para talar. Encuentro un árbol hermoso para calentar mi morada y comienzo a picarlo, mientras picaba la luna alumbraba apenas el panorama macabro, levanto la vista y veo las ramas moviéndose al viento, parecían garras, queriendo detener al atacante.

Pido perdón y vuelvo por el sendero, pero no recuerdo volver por este camino, dudo y sigo caminando.

Veo algo moviéndose entre los árboles, algo oscuro y alto, camino mas acelerado, el peso de los troncos son una agonía, cada vez conozco menos el camino, cada vez tengo mas miedo.

Tiro los troncos y corro por el bosque, con el hacha en mi pecho, apretando la empuñadura con mis dos manos, esperando algún ataque.

Siento que algo me observa, algo me esta cazando.

Veo una luz entre unos arbustos, corro directo a la luz, la salvación.

Nunca me detuve, cierro los ojos y siento las ramas raspando mi piel, alguna espina lacerándola y de pronto, siento calor.

Abro los ojos y veo el campo, pero se veía distinto.

La casa que construí estaba cambiada, retorcida.

Los lagos estaban secos.

Camino, el hacha golpea mi rodilla mientras camino despacio a esa casa oscura y seca.

Llego a las escalinatas y una se parte, caigo en el portal y mi cara golpea contra el suelo.

Me levanto y froto mi cara, veo mi mano y observo suciedad, esta casa esta abandonada hace mucho tiempo.

Pongo mis dedos en el picaporte y abro la puerta.



2



Adentro todo estaba vacío, la fogata estaba prendida, pero no veía humo desde afuera. Me acerco la fogata para calentar mis manos y veo la ropa de mis hijos.

Me aterro y reviso cuarto por cuarto, no encuentro nada.

Cuando regreso la chimenea estaba apagada y una silla en el medio del recinto.

Levanto mi hacha en posición de defensa y me muevo en círculos, mirando para todos lados.

Pongo mi espalda contra una pared y cierro los ojos tratando de despertar, una imagen de vidrios explotando en mi cara aparece de repente, abro los ojos asustado y me veo sentado en la silla. Me levanto empuñando la nada misma, mi hacha desapareció de mis manos y la veo colgada en la pared.

Me lanzo sobre el hacha cuando escucho una voz.



- Siéntate humano.



Una voz terriblemente oscura y apagada.

Lanzo miradas de terror para todos lados y intento sacar el hacha de la pared pero parece que esta clavada.



- Siéntate humano.



Corro directo a la puerta, la abro y salgo corriendo solo para darme cuenta que estoy devuelta en el cuarto.

Me quede pensando, mi mente divaga del terror y de la sorpresa, estoy soñando, esa es la respuesta, me pellizco la cara y no siento nada. Me froto la cara buscando el corte de cuando atravesé el arbusto y no lo encuentro.

Una sombra enorme aparece adelante mío, volteo y lo veo.

Flaco, manos pálidas, con un yelmo parecido a un mosquito con una trompa larga y un saco negro con dibujos de estrellas, pero con profundidad, parece ser las mismas estrellas.



- Siéntate humano, no lo volveré a repetir.





Me siento aterrado, siento un cosquilleo en mi nuca, no se que hacer. Mi cerebro tiene muchas palabras empujándose entre si, la primera que salio fue.



- Donde esta mi familia!!



El hombre se sienta en el aire, me froto los ojos, cuando saco las manos veo un trono púrpura. Estoy enloqueciendo.



El hombre pone sus manos pálidas y flacuchas en su yelmo y lo levanta.

Su cara es flaca, en punta, el pelo alborotado y negro, sus ojos son dos puntos negros con una estrella en el medio.

Se cruza de piernas y deja el casco en el medio. Y comienza a hablar con esa voz oscura y apagada.



- Tu familia?



Respondo.



- Si mi familia donde esta!!



Sus ojos se encienden de odio y me responde con fuego.



- Te crees en posición de darme ordenes humano?



Estoy aterrado, pero más palabras salen de mi boca.

- Quien eres?



- Tengo muchos nombres para muchas culturas, el arenero, el cultivador de sueños, pero hoy me gustaría que me llames Morpheus y también me gustaría que me digas que haces en mi reino, este no es tu lugar.



- Tu reino?



- Estas en una parte de mi reino que ya no tendría que estar en el mundo onírico.- Dice mientras una esfera aparece en su mano – este mundo va a ser absorbido por mi, tengo que reciclar viejos sueños. Es el balance.



- Balance? No entiendo.



- Fui encerrado por hombres buscando la inmortalidad, cosa que no pude darles, perdí poder, necesito destruir los sueños perdidos para volver a crear nuevos, ganar poder y poder controlar mi mundo otra vez.



- Pero donde esta mi familia?



- Tu familia esta muerta humano.







3



La bola se enciende creando un prisma de color, me la arroja como si arrojara una baratija y me dice.



- Observa.



Atrapo la esfera y miro en su interior. Veo una noche lluviosa, mi Cadillac, veo un camión, veo el parabrisas explotando y de pronto la bola se consume en colores y desaparece.



Me levanto de la silla gritando que esto no es verdad, que es un sueño, me golpeo la cabeza contra la pared intentando despertar.

El tira una mueca de gracia y responde.



- Te despertaras cuando yo quiera que sea asi- Se levanta y el saco devora sus piernas en una noche eterna mientras llega al suelo. – Tu estas en coma, tu familia esta muerta, como no tenia control en el sueño estuviste disfrutándolo por mas de 20 años, ya es hora de despertar y afrontar tu vida.



Las lágrimas brotan por mi cara, tienen un sabor dulce. Me pongo de rodillas y le imploro.



- Señor de los sueños, señor Morpheus no me saque a mi familia.



El da un paso para atrás en muestra de disgusto y responde.

- A mi no me tienes que pedir nada, es a mi hermana a quien le tienes que implorar.



Cuando termina de decir eso, siento unas manos abrazándome y dándome calor.

Me abraza y canta un tema dulce para calmar los ánimos.

Levanto la mirada y veo a una mujer, hermosa, pálida, con el pelo alborotado, una lágrima dibujada en forma rustica en su ojo derecho y una cruz egipcia colgando de su cuello.



- Hermano, siempre tan duro con los humanos, tendrías que pasar más tiempo con ellos para aprender a hablar con ellos.



La veo a los ojos y me doy cuenta quien es. La muerte misericordiosa, tan hermosa, tan pacifica.



- Señorita por favor, regrésame a mi familia.



Ella me seca las lágrimas de la cara y me responde.



- No puedo regresarte a tu familia, ya tome sus vidas hace mucho tiempo. Están en otro plano astral.



- Quiero ir con ellos, por favor se lo ruego. Extraño a mi mujer y a mis hijos.



Ella se levanta y lo mira a el señor de los sueño.



- Morpheus puedo tomar control de tu huésped.



- Aquí no hermana, no tienes poder en mi reino.



- Siempre tan gruñón y burocrático, no me extraña que sigas solo.



El señor de los sueños se enfureció y sus ojos se volvieron dos soles.



- Hermana no te voy a permitir que me faltes el respeto en mis dominios, retírate por favor.



- Me retírate cuando despiertes a este humano.



- Será un placer, ya es hora que el Campo de Violín regrese a mi sistema.



Vi como las 2 figuras se disolvían y se mezclaban con una luz incandescente, en realidad estaba abriendo los ojos.



4



Veo un tubo saliendo de mi boca, estaba en un hospital, mira a mi alrededor y todo es dolor en mi cuerpo, mis músculos estaban atrofiados, necesitaba una maquina para respirar.

Una lágrima cae, una plegaria de salvación no es escuchada por nadie.



- En verdad quieres esto?



Mira a un costado y veo a Muerte sentada, con un libro en la mano y un sombrero de copa. Intento hablar pero no puedo. Entonces pienso.



- Me estabas observando? Todo este tiempo?



- Si



Puede leer mis pensamientos.



- Si



- Por que no me cegaste en el accidente?



- Destino puede ser muy cruel, pero es mi hermano y ese es su dominio, una cosa lleva a otra, tu mantuviste el Campo de Violín puro con el amor de tu familia, eso le dará fuerzas a mi hermano para que vuelva a obtener sus fuerzas originales.



- Eso es muy cruel



- El destino puede ser cruel, pero es momento de retribución.



Apoya su mano en mi cara y cierra mis ojos.





Personajes basados en la novela The Sandman de Neil Gaiman

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